Observa el sismógrafo: la aguja registra la señal en el instante exacto en que las ondas tocan cada estación en el globo.
Composición: Silicatos ligeros de aluminio. Corteza oceánica (basalto denso, 3.0 g/cm³) y corteza continental (granito, 2.7 g/cm³).
Composición: Peridotita (roca rica en olivino).
Composición: Silicatos de magnesio y hierro a ultra-alta presión (minerales densos como la bridgmanita y la ferropericlasa). Abarca la mayor parte del volumen terrestre.
Composición: Hierro (85%), Níquel (10%) y azufre/silicio.
Composición: Hierro-níquel cristalino. A pesar de estar a más de 5.500°C, la descomunal presión sobrepasa el punto de fusión, obligando a los átomos a permanecer compactados en fase sólida.
Límite: Separa la Corteza del Manto Superior.
Comportamiento sísmico: Salto de velocidad de ondas P de 6.5 a más de 8.0 km/s por el paso de rocas corticales a peridotitas densas.
Límite: Separa el Manto Superior plástico del Manto Inferior rígido.
Comportamiento sísmico: Reorganización mineral: los silicatos colapsan en estructuras cristalinas ultra-densas (perovskita/bridgmanita).
Límite: Separa el Manto rocoso del Núcleo metálico líquido.
• Ondas S se anulan por completo (V = 0): demuestran que el núcleo externo es un líquido. • Ondas P se frenan de 13.7 a 8.1 km/s: originan la zona de sombra sísmica.
Límite: Separa el Núcleo Externo (líquido) del Interno (sólido).
Comportamiento sísmico: Descubierta por Inge Lehmann en 1936. La onda P se acelera bruscamente al entrar en la esfera sólida de hierro.
El pozo más profundo jamás perforado tiene solo 12.2 km. La estructura profunda del planeta se determinó analizando cómo rebotan y se refractan las ondas de los terremotos.
Comprimen y dilatan el medio en la misma dirección de avance del rayo. Son las más veloces y pueden atravesar sólidos, líquidos y gases.
Vibran de forma perpendicular a la dirección de propagación (cizalla). Al carecer los fluidos de elasticidad tangencial, se detienen por completo en el núcleo externo.